En el inicio de 2019, el Museo Histórico Nacional celebra la temporada estival compartiendo información sobre una colección de grabados alusivos al mar y la historia de su arribo a nuestra institución.

Se trata de un álbum con 30 piezas de origen europeo que fueron estampadas en el siglo XVIII mediante la técnica del aguafuerte en el Departamento de Calcografía de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).

Este espacio artístico de larga trayectoria en España, fue inaugurado durante el reinado de Fernando VI en el año 1752, con un importante rol en la definición de criterios y gustos estéticos durante el denominado “Siglo de las Luces”. Su sede se encuentra en el Palacio de Goyeneche (diseñado por José de Churriguera y adaptado por Diego Villanueva) y reúne a personalidades destacadas en el ámbito de la pintura, escultura, arquitectura, cine, música, fotografía, diseño, arte gráfico, e historia y teoría del arte.

El Departamento de Calcografía tiene sus orígenes en 1789 con el objetivo de atender proyectos de grabado nacidos en el marco de la política ilustrada. Su principal acervo son las planchas de cobre de Francisco de Goya, obras clave de la historia universal del grabado.


Pañoso. Grabado de Juan Bautista Bru de Ramón por dibujo de Miguel Cros. 200 x 340 mm. Cobre; aguafuerte y buril, talla dulce.

El hallazgo

En esta oportunidad, hemos elegido 4 ejemplares de una serie sobre peces del Mar Cantábrico, a los efectos de contar los ‘entretelones’ de su identificación, trayectoria e ingreso al Museo Histórico Nacional.

En términos antropológicos, sabemos que los objetos desarrollan una vida social (1) que adquiere significado en función de su contexto, utilidad e intercambio. Esto quiere decir que las “cosas”, por su carácter histórico, no son materialidades estáticas e idénticas a través del tiempo, sino que construyen una “biografía” (2) propia en la que se advierten hitos, procesos y funcionalidades, variables de acuerdo a las circunstancias históricas que atraviesan y los espacios culturales donde se (re)localizan.

Siguiendo esta idea, nos parece interesante dar a conocer la trayectoria de estas imágenes desde Madrid a Montevideo.


En enero de 1961, Juan E. Pivel Devoto (director del Museo Histórico Nacional de 1940 a 1982), en un viaje al continente europeo, visitó la Academia de San Fernando y se interesó por varias series de grabados y piezas relativas a la historia de España y América (355 en total). En este conjunto se advierten obras sobre monumentos arquitectónicos españoles, vistas de ciudades, mapas de América y del Reino de Sevilla, representaciones de “varones ilustres”, regiones del mundo, Reyes de España y príncipes borbónicos, estampas de lugares como Aranjuez, El Escorial, escenas de corridas de toros, equitación, alegorías y santos de América, partituras musicales y finalmente, un álbum de peces.

A propósito de la relevancia patrimonial de estas series, en la información procedente de las carpetas de inventario y archivo del MHN, J. E. Pivel Devoto destaca:

“Del conjunto de piezas de carácter extraordinario que durante años se ha acumulado en la Academia San Fernando consideré del caso seleccionar aquellas que por reflejar aspectos de la historia de España y de América y de personajes comunes a ambas podía resultar interesante incorporar al acervo del Estado [...]

Considero de real interés incorporar a nuestro medio el conjunto de grabados [...] por el valor histórico y documental que encierran, por su significación artística, por ser la mayoría de las piezas que integran este conjunto, expresiones excepcionales de una técnica que alcanzó en España tan alto nivel.” (Pivel Devoto, Director del Museo Histórico Nacional, al Dr. Eduardo Pons Etcheverry, Ministro de Instrucción Pública y Previsión Social, 21 de junio de 1961, MHN CAI, nº 2798).


Este dato revela una práctica institucional del período donde la política de incremento y fortalecimiento del acervo incluye búsquedas exhaustivas con desplazamientos, análisis y decisiones que favorecen la adquisición y circulación de los objetos entre el Viejo y Nuevo Mundo. Estas prácticas incluyeron además las gestiones de varias personas, funcionarios del Museo, funcionarios diplomáticos acreditados en el exterior o allegados al director. Así por ejemplo el compositor y ensayista Luis Campodónico fue el encargado de la adquisición de varias obras de Alfonso Broqua que se encontraban en colecciones españolas. También funcionarios del Museo viajaron a Buenos Aires y realizaron copias manuscritas de documentos de interés para la historia del país u otros se encargaron de microfilmar documentos en bibliotecas y archivos europeos. Además de la adquisición de materiales originales y la copia de documentos escritos el MHN encaró en esa década la copia de obras de arte que interesaba incorporar a la pinacoteca.


Dorada. Grabado de Juan Bautista Bru de Ramón por dibujo de Miguel Cros. 200 x 310 mm. Cobre; aguafuerte y buril, talla dulce.

La travesía

En función del interés por las piezas se inició el trámite de compra, cuyo monto alcanzó la suma de 76.150 pesetas, transferidas por intermedio del Banco Español del Uruguay.

El 3 de noviembre de 1962, el material fue reunido en dos cajas de madera de 82 x 66 x 20 cm con 120 kg de peso; y enviado vía marítima como “valija diplomática”. Entre las notas se señalaba que el embalaje y transporte debía cumplir con  “las mayores garantías”, exigencias y recomendaciones de la Academia de San Fernando .

El acervo se embarcó de Madrid a Bilbao por la empresa de transporte internacional CYRASA y luego en el vapor Monte Udala, perteneciente a la Naviera Aznar (de origen vasco), que cubría la línea Europa-Sudamérica con ruta: Bilbao- La Coruña-Vigo-Tenerife-Río de Janeiro-Santos-Montevideo-Buenos Aires (y retorno). Originalmente, el buque era mixto, de carga y pasaje; pero a partir de 1962 (año del encargo), el barco Monte Umbé fue destinado al traslado de personas y el Udala destinado a mercancías.

Finalmente, luego de una larga travesía marítima y administrativa, el 19 de marzo de 1963 el Poder Ejecutivo expidió un decreto autorizando la compra “libre de derechos y adicionales”. El 27 de mayo el Banco República aprobó la importación y el 28 pasó a la Aduana, quedando en manos del Despachante Oficial “Señor Carbonell”. El 16 de diciembre de 1963, a 22 meses de inicio de las gestiones, las cajas llegaron a Montevideo para incorporarse definitivamente al acervo del Museo Histórico Nacional.  


Comprobante de transferencia económica del Banco Español con el monto de la adquisición en pesetas españolas y moneda nacional (fechado el 4 de abril de 1962, MHN CAI, nº 2798).

Estampas cantábricas

De la totalidad de esta colección, compartimos información sobre un conjunto de grabados de detallado trazo de dibujo, textura y color correspondiente a especies del Mar Cantábrico (Golfo de Vizcaya). En las carpetas de nuestro inventario, se detalla un listado de las especies representadas:  Alligote, Besugo, Boga, Breca, Chocha de mar, variedad de Doradas, Escorpiones, Salmonetes y Pañosos, Sargo, Sargueta, Locha, Llobina, Mugle, Ojada, Palometa, Sopas, Viejo, Buche, Pancho, Pez Castaño, Sula, Chaparrudo, Lagartiñas, Mugle, Locha y Machote.

Dámaso Antonio Larrañaga en su Diario de Historia Natural (1808-1814) sobre el Río de la Plata menciona algunos de estos nombres, como el salmonete y la boga. No obstante ello, el naturalista señala que hay diferencias entre las especies europeas y americanas, más allá de compartir la denominación.

Para corroborar la posible relación y presencia del listado de peces en nuestra región, consultamos a especialistas en ictiología del Museo Nacional de Historia Natural (DNC-MEC) de Uruguay. A propósito, los técnicos señalan que los nombres del inventario son antiguos (pudiendo haber cambiado) y que en una búsqueda preliminar sólo unos pocos de esta zona podrían coincidir con animales del Cantábrico, siendo especies parecidas pero no idénticas.


Salmonete Grabado de Juan Bautista Bru de Ramón por dibujo de Miguel Cros. 200 x 333 mm. Cobre; aguafuerte y buril, talla dulce.

En cuanto a la información específica de las piezas museísticas, cabe señalar que rastreando su origen en la Calcografía Nacional de la Academia de San Fernando, se identificó que las láminas ingresaron a la institución en el momento de su creación. Las mismas, datadas entre 1789 y 1791, fueron dibujadas por Miguel Cros y grabadas por Juan Bautista Bru de Ramón (Valencia, 1742 - Madrid, 1799).

Se trata de treinta estampas que son parte la serie Peces de los mares de España (1780-1784), encargada a artistas prestigiosos por Real Orden durante los reinados de Carlos III y Carlos IV, con finalidades de divulgación científica (no meramente decorativa como en épocas anteriores). Estas reflejan el interés por la naturaleza, que se hizo presente durante el denominado “Siglo de las Luces”, convirtiéndose en moda, signo de prestigio social y objeto de análisis.

Los dibujos de Miguel Cros (hispano-alemán formado en Italia), fueron copiados del natural,  realizados mediante la técnica de acuarela y la serie se inició con la colección del Mar Cantábrico (88 piezas). Cabe aclarar que el relevamiento general duró 5 años, identificándose medio millar de peces, con un resultado de 557 láminas.

Por otra parte, se encargó a Juan Bautista Bru el grabado e iluminación de las estampas, quien empleó el aguafuerte y el buril para su confección. Bru, fue el primer disecador de Real Gabinete de Historia Natural (luego Museo Nacional de Ciencias Naturales), y se ocupó del estudio anatómico y estampa de numerosos animales de las costas españolas.

Los grabados llevan un título con el nombre del animal y en determinadas ocasiones (no siempre), la firma del grabador. En ningún caso se registra el apellido de Cros, por lo que, su autoría fue desconocida hasta investigaciones recientes desarrolladas en 2007.


Las primeras 30 láminas que integran la colección de grabados (con edición del siglo XVIII), corresponden mayoritariamente a la clase de peces con escamas. Estas fueron las seleccionadas y adquiridas por Pivel Devoto en la década de 1960. De su totalidad, hemos elegido presentar algunas ilustrativas referenciadas a lo largo del texto.


Boga. Grabado de Juan Bautista Bru de Ramón por dibujo de Miguel Cros. 195 x 345 mm. Cobre; aguafuerte y buril, talla dulce.



Texto realizado por Ana V. Cuesta del Departamente de Antecedentes e Inventarios.

 

Referencias:
(1) Appadurai, Arjun (ed.), 1991. La vida social de las cosas. Perspectiva cultural de las mercancías. Ed. Grijalbo, México. 
(2) Kopytoff, Igor. 1991. La biografía cultural de las cosas: La mercantilización como proceso; en:  Appadurai, Arjun (ed.), 1991. La vida social de las cosas. Perspectiva cultural de las mercancías. Ed. Grijalbo, México

Viernes 11 de Enero de 2019
Ministerio de Educación y Cultura